HEARTLESS
martes
viernes
¿Qué se siente cuando cada respiro duele? Saber que eso tan necesario para vivir se transformó en cenizas y ya no hay vuelta atrás ¿Qué se siente? ...Se siente como recorrer un camino sin fin. Lleno de rosas, que te hechizan con la deslumbrante belleza de sus rojos pétalos y te hacen creer que todo va a volver a ser como antes, pero un segundo más tarde te lastiman con sus filosas espinas. Eso se siente, un vacío más grande que la nada misma, una tristeza de no acabar y ese miedo a volver a caer en la tentación y que, esta vez, las heridas dejen marcas que ni el tiempo pueda curar...
Cuentan que una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades del hombre. Cuando el aburrimiento bostezaba por tercera vez, la locura como siempre tan loca propuso: “Vamos a jugar a las escondidas”. La intriga levantó el ceño extrañada y la curiosidad sin poder contenerse preguntó: ¿A las escondidas? ¿Y eso cómo es? Es un juego, explicó la locura, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, mientras ustedes se esconden, y cuando ya haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego. El entusiasmo bailó secundado por la euforia y la alegría dio tantos saltos que terminó de convencer a la duda, e incluso a la apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar, la verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué? Si al final siempre la hallaban, y la soberbia pensó que era un juego muy tonto, en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella, y la cobardía prefirió no arriesgarse. Uno, dos y tres, empezó a contar la locura. La primera en esconderse fue la pereza que como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino. La fe subió al cielo y la envidia se encontró tras la sombra del triunfo, quien por su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que encontraba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos, que si un lago cristalino para la belleza; que si la hendija de un árbol: perfecto para la timidez; que si el vuelo de una mariposa: lo mejor para la voluptuosidad, que si una ráfaga de viento: magnífico para la libertad, y así terminó en ocultarse en un rayito de sol. El egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo, pero solo para el. La mentira se escondió en el fondo de los océanos, mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris, y la pasión y el deseo en el cuarto de los volcanes. El olvido, se me olvidó donde se escondió, pero, eso no es lo importante, Cuando la locura estaba contando 999.999, el amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo estaba ocupado, hasta que al fin divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores. Un millón contó la locura y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la pereza solo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó a la fe discutiendo con Dios sobre zoología y a la pasión y el deseo las sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la envidia, y claro, pudo deducir donde estaba el triunfo. El egoísmo no tuvo ni que buscarlo, el solito salió de su escondite, resultó ser un nido de avispas. De tanto caminar, sintió sed y al acercarse al lago descubrió la belleza, y con la duda resultó todavía más fácil, la encontró sentada cerca sin decidir aun de que lado esconderse. Así fue encontrando a todos. El talento, entre la hierba fresca, a la angustia, en una oscura cueva, a la mentira, detrás del arco iris, mentira si estaba en el fondo de los océanos, y hasta encontró al olvido, ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos. Pero solo el amor no aparecía por ningún sitio. La locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en las cimas de las montañas, y cuando estaba por darse por vencido divisó un rosal, tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto, un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido los ojos del amor. La locura no sabía que hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo, Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a las escondidas en la tierra: El amor es ciego y la locura siempre lo acompaña.
miércoles
lunes
We have a dance, in the brothels of Buenos Aires. It tells the story of a prostitute, and a man… who falls in love with her.
First there is desire, then pasion. Then suspicion, jealousy, anger, betrayal! When love is for the highest bidder there can be no trust, and without trust there is no love. Jealousy –yes, jealousy!- will drive you mad.
Roxanne, you don’t have to put on that red light, walk the streets for money and you don’t care if it’s wrong or of it’s right. Roxanne, you don’t have to put on that dress tonight, you don’t have to sell your body to the night.
His eyes upon your face, his hand upon your hand, his lips caress your skin. It’s more tan I can stand. Why does my heart cry? Feelings I can’t fight. You’re free to leave me but just don’t deceive me and please believe me when I say “I love you”. Why does my heart cry? Feelings I can’t fight.
jueves
lunes
A los 5 años nos preguntaron que queríamos ser de grandes, y contestábamos cosas como astronauta, presidente... o en mi caso, princesa. A los 10 nos lo volvieron a preguntar y dijimos estrella de rock, vaquero... o en mi caso, reina. Pero ahora que somos mayores creo que la respuesta que daríamos sería... ¿quién sabe?. No es momento de tomar decisiones rápidas; es momento de cometer errores, de subir al tren equivocado y eperderse, de enamorarse, de cambiar de idea y volver a cambiar porque no hay nada permanente. Así que cometamos todos los errores que podamos y, algún día, cuando nos pregunten qué queremos ser no vamos a tener que adivinarlo.... Lo sabremos.
(Jess rules!)
(Jess rules!)
miércoles
Sigo creyendo que para todo hay un por qué, que las cosas no pasan porque sí y que todos somos parte de un destino del cual no podemos escapar, al cual estamos atados de por vida. Quizás a veces parezca algo injusto ese destino al cual Dios nos ató, pero creo -y me gusta creer- que después de lo malo siempre viene algo mil veces mejor. Me gusta pensar que todo lo negativo que pasa es un "castigo" por algo que hicimos en nuestro pasado, pero a pesar de todos los tropiezos, todos nos merecemos un final feliz. Hay que dejarlo ser, no forzar nada, que pase lo que tenga que pasar. Ser buena persona, que todo llega a su debido momento. Y cuando llegue, van a estar agradecidos de todas las piedras del camino que los ayudaron a llegar hasta ahí, su propio final feliz.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









.jpg)













