sábado

Prom Queen


But now the prom queen is crying, sitting outside of my door.
See, you never know how everything could turn around-

They loved her fancy underwear, every boyfriend, every year.
She tried to keep 'em entertained when they can hardly remember her name.

Why?



¿Sabes qué me gusta de ti?




¿Sabes qué me gusta de ti?




Me vuelvo un loco no respondo por mi
estoy deshauciado y no lo notas
Oh baby!

                                      Tell me,

viernes

Mi Caramelo





Qué linda que estás, sos  Te veo en el recreo y me vuelvo loco,
 todas las cosas que me gustan tienen tu cara y espero los asaltos, 
así juego a la botellita con vos, mi bomboncito.
Qué excitante que estás, tendrías que saberlo, esa cola es la manzana más buscada y esos senos el alimento de mi creación. 
Quisiera arrancarte un día y morirme en un telo con vos, o quizás en un auto.
Han pasado cinco años, asumiste las cosas, hace tiempo que estoy buscando mi verdadero yo, hay una especie de simbiosis. 
Lo dijo mi psicóloga, haría bien a la terapia alejarme un tiempo (unos setenta años).
...
¿Cómo estás querida? Tengo esposa e hijos, de vez en cuando hablo con ella y hasta hago el amor. 
No es que quiera molestarte, pero me es imprescindible sentarme en un café, 
y soñar un poco y tal vez amarnos. Y ha pasado mi hora, quién robo mis años. 
Cambio a toda esta familia por un segundo con vos. 
Si te veo ahora, aunque termine en un hospicio, tomo una botella y juego a la botellita con vos...

jueves

No se puede vivir del AMOR.



No se puede vivir del amor, le dijo un soldado romano a Dios.
No se puede comer al amor, las deudas no se pueden pagar con amor.
Una casa no se puede comprar con amor, nunca es tarde para pedir perdón.
No se puede vivir del amor, lo dijo la chica que te dijo que no.
Una guerra no se puede ganar con amor, lo dijo Romeo a Julieta en el balcón.
¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? ¿Por qué cantamos canciones de amor?
Si suena mal y nunca tienen razón, no se puede vivir del amor.
No se puede vivir del amor.
Qué difícil que es vivir sin amor, pero sin fortuna es mucho peor.
Es tan fácil perder la razón, no se puede vivir del amor.



Déjà Vu

Déjà vu (/deʒa vy/) en francés, "ya visto" o "paramnesia" es la impresión de haber vivido u observado una situación que, en la realidad, es presente. Este término fue acuñado por el investigador psíquico francés Émile Boirac (1851-1917) en su libro L'Avenir des sciences psychiques (‘El futuro de las ciencias psíquicas’), basado en un ensayo que escribió mientras estudiaba en la Universidad de Chicago.

La experiencia del déjà vu suele ir acompañada por una convincente sensación de familiaridad y también por una sensación de «sobrecogimiento», «extrañeza» o «rareza». La experiencia «previa» es con frecuencia atribuida a un sueño, aunque en algunos casos se da una firme sensación de que la experiencia «ocurrió auténticamente» en el pasado.
La experiencia de déjà vu parece ser muy común. En estudios formales, el 96% de la población afirma haberla experimentado al menos una vez. También se encuentran referencias a la experiencia de déjà vu en literatura del pasado, lo que indica que no es un fenómeno nuevo. Ha sido extremadamente difícil invocar la experiencia del déjà vu en el laboratorio, por lo que se han realizado pocos estudios científicos. Recientemente, los investigadores han hallado formas de recrear esta sensación usando hipnosis.

Según Arthur Funkhouser hay tres tipos principales de déjà vu:


Déjà vécu
El déjà véçu se describe en una cita de Dickens:
Todos tenemos alguna experiencia de la sensación, que nos viene ocasionalmente, de que lo que estamos diciendo o haciendo ya lo hemos dicho y hecho antes, en una época remota; de haber estado rodeados, hace tiempo, por las mismas caras, objetos y circunstancias; de que sabemos perfectamente lo que diremos a continuación, ¡como si de pronto lo recordásemos!

Cuando la mayoría de la gente habla de déjà vu lo que realmente experimentan es un déjà vécu. Las encuestas han revelado que hasta el 70% de la población ha tenido estas experiencias, normalmente en edades de 15 a 25 años, cuando la mente aún está sujeta a advertir el cambio en el entorno. La experiencia suele estar relacionada con un suceso muy banal, pero es tan impactante que se recuerda durante años.

El déjà vécu alude a una experiencia que incluye más que la simple vista, por lo que etiquetarla como déjà vu suele ser inexacto. La sensación incluye una gran cantidad de detalles, percibiéndose que todo es exactamente como fue antes.

Más recientemente, el término déjà vécu ha sido usado para describir sentimientos muy intensos y persistentes de un tipo de déjà vu, que suceden como parte de un desorden de memoria.
Déjà senti
Este fenómeno alude a algo ‘ya sentido’. A diferencia de la precognición implícita al déjà vécu, el déjà senti es primordial o incluso exclusivamente un suceso mental, carece de aspectos precognitivos y rara vez permanece en la memoria de la persona que lo experimenta.

El Dr. John Hughlings registró las palabras de uno de sus pacientes que sufría epilepsia del lóbulo temporal o psicomotora en un ensayo de 1889:
Lo que ocupa la atención es lo que la ha ocupado antes, y de hecho ha sido familiar, pero ha estado olvidado durante un tiempo y ahora se recupera con una leve sensación de satisfacción como si se hubiese estado buscando. ... Al mismo tiempo, o ... más exactamente en una secuencia inmediata, advierto sutilmente que el recuerdo es ficticio y mi estado anormal. El recuerdo siempre empieza gracias a la voz de otra persona o a mi propio pensamiento verbalizado o a lo que estoy leyendo o verbalizando mentalmente, y creo que durante el estado anormal suelo verbalizar alguna frase de simple reconocimiento como «Ah, sí: ya veo» o «Por supuesto, ya recuerdo», pero un minuto o dos después no puedo recordar ni las palabras ni el pensamiento verbalizado que dio lugar al recuerdo. Sólo hallo la fuerte sensación de que se parecen a lo que he sentido antes bajo parecidas condiciones anormales.

Al igual que el paciente del Dr.John Hughlings, algunos epilépticos del lóbulo temporal pueden experimentar este fenómeno.

Déjà visité
El déjà visité, que se traduce como ‘ya visitado’, es una experiencia menos frecuente que implica el extraño conocimiento de un lugar nuevo. Aquí uno puede saber encontrar el camino por una ciudad o lugar nuevo sabiendo al mismo tiempo que no puede ser posible.

Se han invocado a los sueños, la reencarnación e incluso el viaje extracorporal como explicaciones a este fenómeno. Además, algunos sugieren que leer una descripción detallada de un lugar puede desembocar en este sentimiento cuando más tarde se visita. Dos ejemplos famosos de tales situaciones son descritos por Nathaniel Hawthorne en su libro Our Old Home7 y Sir Walter Scott en Guy Mannering. Hawthorne reconocía las ruinas de un castillo en Inglaterra y más tarde era capaz de rastrear el origen de la sensación a una obra escrita sobre el castillo por Alexander Popedoscientos años antes.

C. G. Jung publicó un relato de un déjà visité en su ensayo de 1952 Sobre sincronicidad:

Para poder distinguir el déjà visité del déjà vécu es importante identificar la fuente de la sensación. El déjà vécu está relacionado con las ocurrencias y procesos temporales, mientras el déjà visité tiene más que ver con la geografía y las relaciones espaciales.
Sostienen algunos que el déjà vu es la memoria de los sueños. Aunque la mayoría de sueños nunca son recordados, una persona que duerme puede presentar un gran despliegue de actividad en zonas cerebrales relacionadas con el proceso de la memoria de largo plazo. Se ha especulado que los sueños "leen" directamente de la memoria de largo plazo, soslayando la memoria a corto plazo.

En este caso, el déjà vu pudiera ser una memoria de sueños olvidados con elementos comunes a la experiencia que se vive en el estado de vigilia. El deja vu se da en los sueños muchas veces porque el cerebro está informando de algo que piensa, pero no lo piensa conscientemente y simplemente advierte. También están generados los dejá vu por ideas que provienen del instinto (por ejemplo, en sueños durante la adolescencia alguien puede soñar con hacer el amor), cuando esa situación se presenta, ya que las situaciones se suceden nuevamente en la vida muchas veces, se está preparado porque están almacenadas en el recuerdo, aunque nunca hayan sucedido y sean sólo una ideación inconsciente.

lunes

¡El loco que dice "Buen Día"!




[...]

Pero es el único ser que vi con una flor en el ojal en primavera. Y que en vez de llevar un pañuelo en el bolsillo del saco, lleva una paloma blanca que picotea el aire leve. Y en vez de tener los ojos empañados de envidia, de tristezas, de rencor…, los tiene abiertos y hondos, se puede ver en ellos lo que siente, como se ven los peces a través del agua de los riachos del sur.



Las personas grandes para ser amigas tienen que responder un complicado cuestionario, lleno de signos y de números.

No pueden decirle “buen día” a la gente que se cruza con ellas por la calle porque la gente se sorprendería… y las llamaría locas, como al hombre con los ojos de niño que te dió esa caléndula y le va cantando al sol y a la ternura, estremecido por la alegría de trompo y calesita que da vueltas en el mundo de los niños.

Cuando el hombre se alejó, vos me preguntaste:
-¿Por qué le dicen loco, mamá?
-Porque… porque no lo comprenden.
-A mí me parece más loco aquel señor que va con sombrero y traje negro en un día tan lindo.
-A mí también, Verónica.
Tenés razón. Claro que tenés razón.

¿Cómo va a ser un loco un hombre que regala flores y saluda por las calles? ¿Cómo va a ser loco un hombre que ama a los viejos, a los jóvenes, a los niños, a los perros, a los gatos, suelta los pájaros de las jaulas y sonríe porque el sol es redondo y amarillo?

Locos… somos los otros: los que miramos con angustia los relojes, los que no estrechamos las manos de quienes no nos muestran su documento de identidad y no tienen bien lustrados los zapatos, los que ponemos un vidrio de distancia entre nosotros y los demás… con la excusa de protegernos. Bah, por temor a darnos, a amar, a que nos llamen locos.