martes

Prefiero escuchar tu voz.


 Si te vas, se me va a hacer muy tarde y además, solo intento cuidarte ¿Cuándo, mi vida cuándo va a ser el día que tu pared desaparezca? Fabriqué un millón de ilusiones, prisioneras que se hicieron canciones. ¿Cuándo mi vida, cuándo vas a cerrar tus ojos por mi? Antes que ver el sol, prefiero escuchar tu voz.

Clelia

Acá estoy, un tiempo después.
Sigo extrañándote, por supuesto. Creo que esto nunca se va a ir de mi. Sería casi imposible y además no quiero. 
Quiero seguir llorando cuando escriba tu nombre, cuando recuerde los pocos recuerdos que me quedan de vos, cuando vea fotos y cada enero. Espero no se vaya nunca de mi, que vos no te vayas nunca. Porque sostengo que seguís acá y decir que te 'fuiste' es sólo una expresión.


"If only I knew what I know today I would hold you in my arms, I would take the pain away. Thank you for all you've done, forgive all your mistakes. There's nothing I wouldn't do to hear your voice again, sometimes I wanna call you but I know you won't be there. If I had just one more day I would tell you how much that I've missed you since you've been away."

jueves

Carta de despedida


Y aunque el motivo de nuestro encuentro de hoy sea una despedida quiero decirte que nunca te voy a olvidar, que fuiste el único, el primero, que mi corazón va a ser siempre tuyo y que por más que no quiera, esto es mejor para los dos. Sé que es difícil, pero a veces todo es poco y si dar todo para hacer esto funcionar es en vano, va a ser mejor tomar caminos separados. Capaz esto fue un espejismo y nunca nos quisimos de verdad como creíamos, capaz solamente nos necesitabamos el uno al otro y al encontrarnos lo confundimos con amor, o capaz sí te quise y capaz vos me quisiste pero no funcionó ¿quién sabe?
Lo único que puedo decirte con certeza es que estoy más que agradecida por todo lo que me hiciste sentir, lo que me enseñaste y lo que vivimos juntos y que aunque hoy estemos acá para despedirnos, nunca te voy a olvidar y siempre vas a ser una parte de mi.
Espero que haya servido de algo, espero seguir en tu corazón como vos en el mío. Ojalá siempre me lleves con vos y ojalá te acuerdes de mi cada vez que puedas y sonrías al recordar todos nuestros momentos felices.
No quiero hacer de esto algo interminable (teniendo en cuenta que es una carta de despedida sería ilógico) así que acá es el final. No el tuyo y tampoco el mío sino el final del 'nosotros' que tanto tiempo duró. El final de una página. Ahora cada uno tiene que arreglarselas para poder empezar la siguiente. 
Te deseo suerte, deseámela a mi también. 
Espero cruzarte alguna vez casualmente y poder sentarnos a tomar un café como dos viejos amigos que superaron todos sus problemas y siguieron adelante. Espero que esta no sea la última vez que vea tus profundos ojos marrones porque, debo decir, siempre me gustaron casi tanto como vos.
Acá es donde separamos nuestros caminos y enfrentamos la vida, otra vez, solos. Acá es donde termina esta relación y esta carta de despedida, que ojalá que al leerla llegue a lo más profundo de tu corazón.


Ya te extraño,
D.

Estimada Cristina

Estimada Cristina:
Ayer recibí una misiva de tu abogado donde me invitaba a enumerar los bienes comunes, con el fin de comenzar el proceso de disolución de nuestro vínculo matrimonial. A continuación te remito dicha lista, para que puedas solicitar la certificación al Notario (...) y tener listos todos los escritos antes de la comparecencia ante el tribunal.

Como verás, he dividido la lista en dos partes. Básicamente, un apartado con las cosas de nuestros cinco años de matrimonio con las que me gustaría quedarme y otra con las que te puedes quedar tú.  Para cualquier duda o comentario, ya sabes que puedes llamarme al teléfono de la oficina (de ocho a cuatro) o al móvil (hasta las once) y estaré encantado de repasar la lista contigo.

COSAS QUE DESEO CONSERVAR:
- La carne de gallina que salpicó mis antebrazos cuando te vi por primera vez en la oficina.
- El leve rastro de perfume que quedó flotando en el ascensor una mañana, cuando te bajaste en la segunda planta, y yo aún no me atrevía a dirigirte la palabra.
- El movimiento de cabeza con el que aceptaste mi invitación a cenar.
- La mancha de rímel que dejaste en mi almohada la noche que por fin dormimos juntos.
- La promesa de que yo sería el único que besaría la constelación de pecas de tu pecho.
- El mordisco que dejé en tu hombro y tuviste que disimular con maquillaje porque tu vestido de novia tenía un escote de palabra de honor.
- Las gotas de lluvia que se enredaron en tu pelo durante nuestra luna de miel en Londres.
- Todas las horas que pasamos mirándonos, besándonos, hablando y tocándonos. (También las horas que pasé simplemente soñando o pensando en ti).

COSAS QUE PUEDES CONSERVAR TÚ:
- Los silencios.
- Aquellos besos tibios y emponzoñados, cuyo ingrediente principal era la rutina.
- El sabor acre de los insultos y reproches.
- La sensación de angustia al estirar la mano por la noche para descubrir que tu lado de la cama estaba vacío.
- Las náuseas que trepaban por mi garganta cada vez que notaba un olor extraño en tu ropa.
- El cosquilleo de mi sangre pudriéndose cada vez que te encerrabas en el baño a hablar por teléfono con él.
- Las lágrimas que me tragué cuando descubrí aquel arañazo ajeno en tu ingle.
- Jorge y Cecilia... Los nombres que nos gustaban para los hijos que nunca llegamos a tener.

Con respecto al resto de objetos que hemos adquirido y compartido durante nuestro matrimonio (el coche, la casa, etc) solo comunicarte que puedes quedártelos todos. Al fin y al cabo sólo son eso:... objetos.

Por ultimo, recordarte el n º de teléfono de mi abogado(.......) para que tu letrado pueda contactar con él y ambos se ocupen de presentar el escrito de divorcio para ratificar nuestro convencimiento.

Afectuosamente, Roberto.

Sc


Escapar a un lugar mas allá de lo racional y lo que debe ser.