Por esas casualidades de la vida, ese día te encontré. Y decir que sólo fui por un café... Tomé el diario y me escondí tras él, espiándote al pasar las hojas ¿Quién diría, ese día, que iba a terminar todo así? Yo tomándote de la mano y vos sonriendo, feliz.
jueves
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario