lunes

Cruces, llanto.

Tengo ganas de escribir. No.
Necesito escribir. Pero no me sale nada, aunque pensándolo bien, escribir no es 'que quede lindo' es plasmar los sentimientos en un papel -o en este caso, en la computadora-. Así que, acá voy. Cof cof.

Es tan triste pensar que hay cosas que no se pueden cambiar, cosas que el tiempo no puede revertir, y que hay algunas lastimaduras tan profundas que sin importar el remedio que nos receten, nunca terminan de curarse... Pensar que hay cosas que deseas con todo tu corazón que nunca hubieran pasado, pero pasaron. Y ahora ya está. Ya está porque el tiempo es como es y si no quiere volver para atrás, no vuelve. Es así, no queda otra.

Ojalá quedara otra. Sería todo tan sencillo, o por lo menos un poco menos difícil. En momentos como estos no sé nada, nada de nada. Mi cabeza se vuelve loca de dar tantas vueltas sobre lo mismo, tratando de encontrar razones, culpables. Cómo si eso fuera a cambiar algo. Da vueltas. Vueltas y vueltas. Vueltas, tratando de rescatar esos recuerdos enterrados que quiero volver a tener presentes. Esos recuerdos, los que me sacaban una sonrisa. Esos recuerdos.

No, basta. No quiero pensar más. Si pienso me enrosco con lo mismo y la única respuesta que encuentro es: ya no está (por lo menos no de la misma forma en la que estaba antes, siempre). Y mas que respuesta, es una pregunta: ¿por qué? El famoso '¿por qué a mi?'. 

Y, la verdad, nadie sabe por qué a vos. Nadie. Capaz Dios, si existe en algún lado, de alguna forma. Capaz él lo sabe. Pero ¿quién sabe? Nadie. El tiempo no da vueltas como vos, no revuelve el pasado. El tiempo que pasó, para el tiempo, ya pasó. No, no va a volver atrás. Enojate con el tiempo, capaz sea el culpable, pero ¿de qué sirve?

Claro, de nada.

jueves

In the sky with diamonds!


Picture yourself in a boat, on a river
with tangerine trees and marmalade skies.
Somebody calls you, you answer quite slowly,
a girl with kaleidoscope eyes.

Cellophane flowers of yellow and green
towering over your head.
Look for the girl with the sun in her eyes,
and she's gone.



Follow her down to a bridge by a fountain 
where rocking horse people eat marshmallow pies.
Everyone smiles as you drift past the flowers
that grow so incredibly high.

Newspaper taxies appear on the shores
waiting to take you away.
Climb in the back with your head in the clouds
and you're gone.


( ♥♪ )

miércoles

Andá a Saber

Quién sabe por qué terminamos los dos, justo nosotros dos, encerrados entre esas -casi- cuatro paredes. 
Él, incapaz de quedarse quieto, se escondía en cada sombra que encontraba, daba vueltas por todo el lugar, como intentando escapar. ¿De qué? Supongo que de mí, me habrá visto como una amenaza.
Yo, por mi parte, permanecí inmóvil durante todo el trayecto.
Pasados unos minutos -manteniendo cada uno su posición-, su mente decidió que ahí no había lugar para ambos y, sin pensarlo dos veces, huyó por un hueco de la puerta.

lunes

Intrucciones Para Dar Cuerda a Un Reloj


Preámbulo
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj-.


 Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan-.

¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa-.


-
"Historias de Cronopios y de Famas", Julio Cortázar.

Oldies









Fotis viejas, del año pasado y principios de este, con la cámara vieja (en paz descanse) y con la nueva. 
Tiernisssssss!

Time


 Qué lindo sería tener el poder de parar el
tiempo en el momento que queramos!
Pero no, el tiempo tiene que pasar... y pasa. Y cambia todo.
Para bien, para mal. Cambia. Mal-dito tiempo, cómo te gusta molestar.